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LOS INCENDIOS….Y LOS BARCOS
Cómo se produce un incendio
Un incendio se produce por combustión espontánea o inducida de un material inflamable, una chispa que salta hacia algún objeto o material, una cerilla o un cigarro encendidos o acercar de un modo inadvertido cualquier sustancia inflamable a un foco de fuego pueden producir un incendio. El exceso de calor es el principal causante de combustión espontánea cuando éste incide sobre cuerpos con un punto de fusión o ignición bajos. Las condiciones de humedad y almacenamiento de muchos materiales influyen también a la hora de determinar las posibilidades de que se produzca un incendio y las causas por las cuales se produce también la limpieza del lugar donde se almacenan influye. A modo de introducción empezaré por poner algo relacionado con los agentes que sustentan un incendio, los tipos de fuego y el modo de combatirlos.
El triángulo del fuego
Todo incendio se sustenta en tres medios que lo alimentan que llamaremos triángulo de fuego romper dicho triángulo permite sofocar el incendio esos medios que alimentan un incendio son: Combustible.- Si se inicia un incendio y es posible cortar la alimentación de combustible se conseguirá extinguir el mismo. (Si se pone a arder el combustible que sale por una tubería y cerramos la válvula cortamos el paso del mismo y apagamos el fuego Oxígeno.- Otro medio de conseguir apagar un incendio es suprimir el oxígeno que lo alimenta. (si se incendia una sartén tapamos con un plato y eliminamos el oxígeno apagando las llamas) Calor.- Si enfriamos el fuego y el entorno del incendio podemos conseguir el objetivo de apagar el fuego. (Cuando agitamos una cerilla encendida estamos enfriando la cerilla) Los casos citados entre paréntesis son ejemplos de la mecánica de extinción y para entender mejor como se combate al fuego, pero en ocasiones apagar un incendio no resulta tan sencillo, bien porque en breves instantes adquiere proporciones gigantescas o bien porque en el incendio intervienen agentes o materiales de diferente tipo, que no admiten ciertas medidas de extinción.
Tipos de incendios y modo de combatirlos
Clase A Son aquellos que se producen con materiales orgánicos sólidos y en los que se pueden formar brasas. Los materiales que producen incendios de clase A son: Las maderas, el papel, los tejidos, las gomas y los plásticos. Los fuegos de clase A se pueden extinguir con agua a presión espuma o extintores fabricados expresamente para este tipo de fuego Clase B Son aquellos que se producen con materiales líquidos o sólidos que funden o se inflaman con facilidad. Los materiales que producen incendios de clase B son: Los combustibles derivados del petróleo, el etano, el metano, la parafina y la cera de parafina. También se pueden considerar incendios de clase B los producidos por el aceite comestible por lo que no es recomendable usar agua para extinguirlos pues se corre el riesgo de que se extiendan Se apagan con ayuda de espuma o extintores fabricados expresamente para este tipo de fuegos el contenido de estos extintores puede ser dióxido de carbono CO2, de uso múltiple químicos secos, uso común químico secos o halón. Clase C Son aquellos en los que se ven involucrados equipos eléctricos (interruptores, cuadros, motores y máquinas eléctricas, etc.) No deben usarse para extinguir este tipo de incendios ningún líquido o sólido conductor de la electricidad y salvo la espuma (si no es seca) pueden usarse los medios citados en los incendios de clase B Clase D Son aquellos que se producen con metales combustibles como pueden ser: el titanio, el potasio el sodio y el magnesio, Arden a altas temperaturas y absorben oxígeno suficiente para mantener la combustión son complicados de extinguir porque pueden reaccionar violentamente contra el agua u otros productos químicos. Para extinguir este tipo de fuegos se usan extintores de polvo seco expresamente fabricados para este tipo de fuego que en muchos casos reducen y absorben el calor generado por el fuego.
El fuego en el mar
Introducción
Por razones obvias, cuando a bordo de un buque se produce un incendio, la situación es más dramática si cabe que en tierra, pues los lugares de escape son limitados y en el peor de los casos uno acaba haciendo compañía a los peces en medio del océano, que termina con la muerte del desafortunado náufrago si no recibe ayuda en un corto espacio de tiempo, el cansancio, la hipotermia o el ataque de algunas de las especies predadoras marinas (generalmente tiburones) son las causas del fatal desenlace. Los incendios en los barcos no es difícil que se produzcan y el medio más eficaz para evitarlos es prevenirlos. Las historia de la navegación está repleta de episodios dramáticos producidos por diversas causas, pero la del incendio es quizás la más dramática y difícil de todas. Esto es así porque de un incendio deriva en muchos casos la pérdida del buque y en la mayoría de ellos la de vidas humanas. Con estas elementales premisas y algunos comentarios que a continuación haremos vamos a ver algo de historia sobre incendios de barcos. Hay cosas que debemos tener en cuenta, una de ellas es que los incendios con pérdidas de buques en caso de guerra fueron muchos; a éste respecto el que fue el primero se pierde en la noche de los tiempos y las causas de él son desconocidas, pero no es difícil suponer que dados los sistemas de iluminación al uso por entonces y el tipo de armas usadas fueron a buen seguro una de las causas del mismo, las antorchas para la iluminación o las flechas incendiarias con trapos impregnados en aceite y lanzadas desde otro buque pueden haber sido casi con toda seguridad las posibles causas de ese primer incendio de un buque, no debemos pasar por alto que la propia naturaleza del mismo buque, construido con madera, cuerdas y lona, materiales por otra parte altamente combustibles, suponía otro factor determinante. Aún así y tras el comienzo de la construcción de buques de acero no dejó de haber siniestros de éste tipo y todos ellos por las causas más insospechadas y ocasionados en los puntos menos esperados. Otra cosa que se puede citar y que resulta importante es la forma de construir los mamparos y divisiones dentro del casco, dado que no estaban en contacto directo con el agua no se estancaban las juntas de las tablas por motivos económicos y de tiempos constructivos, las juntas de los cascos en los barcos se hacían estancas por el calafateado, trabajo laborioso que consistía en introducir entre las tablas largas filas de cáñamo e impregnarlas con pez o resinas. De la ausencia de estanqueidad en los citados mamparos, suponía la creación de un tiro por el que se podía avivar el fuego al circular el aire libremente entre compartimentos y desde y hacia cubierta. Otro método de hacer el casco estanco y para embarcaciones pequeñas de unos pocos metros de eslora como botes, chinchorros o falúas (y que aún se hacía en la segunda mitad del siglo pasado) era inundar la embarcación durante uno o dos días la madera por la acción del agua se hinchaba y dilataba apretando las tablas unas contra otras y haciendo al casco hermético En la siguiente foto podemos ver a un calafateador metiendo con ayuda de un martillo y una espátula especial el cáñamo en las uniones entre las tablas
 Efectivamente en los albores de la navegación y de la guerra en el mar la seguridad en los barcos estaba en pañales, la estiba de la carga en las naves mercantes no obedecía a ningún plan preconcebido y la carga se mezclaba por cubierta o en las bodegas sin ningún plan de estiba y para aprovechar al máximo el espacio disponible. Aún así y en casos concretos, la carga se agrupaba por materias o había buques destinados a portar un cargamento concreto caso de las naves que transportaban vino en ánforas y que debían llevarlo correctamente estibado y sujeto para evitar que dichas ánforas se rompiesen por causa del movimiento y el consiguiente golpe entre ellas o contra el casco.
Los incendios en los remotos tiempos de la navegación a vela (de los inicios de la navegación hasta finales de la edad media)
Antes de seguir desarrollando el tema, hablemos un poco sobre la historia de la navegación. Se supone que en un principio el hombre, al ver que las ramas de los árboles y algunos troncos flotaban, se aventuró a subirse encima de uno de ellos para ver que pasaba y también es de suponer que la sorpresa fue grande al ver que no se hundía y que merced a la corriente podía desplazarse a lo largo de un río. El hombre dio un paso más al pensar que con ayuda de un largo palo podía dirigir, no sin cierta dificultad, ese tronco. A partir de ahí comenzó a pensar que el tronco podía ser usado no solo para desplazarse si no que también podía ser posible llevar algunas cosas en él, entonces surgieron dos problemas, uno era la inestabilidad del tronco, que podía girar sobre su eje longitudinal y tirar al agua todo lo que sobre él hubiera, el segundo problema no era menos peliagudo porque llevar una carga adicional sobre el tronco aumentaba la inestabilidad del mismo y se hacía complicado, por no disponer de un espacio adecuado, llevar cualquier objeto, por razones obvias, es entonces cuando el hombre pensó en vaciar el tronco, con ayuda de herramientas rudimentarias (posiblemente piedras de silex u otros instrumentos fabricados con cobre) y crear un espacio en el cual tanto él como la carga se mantuviesen secos y resultara mas sencillo llevar dicha carga y navegar, tras hacerlo se buscó un modo de impulsar ese rudimentario medio de transporte y se descubrió el remo, es a partir de entonces cuando se van encontrando más problemas y cuando se buscan nuevas soluciones. Nacen con la constante evolución las bancadas para sentarse y tener una mejor visión del entorno nacen también las cuadernas y la quilla para que las barcas hechas con trocos grandes sean más recias y nace con el paso del tiempo el método de navegar, sin necesidad de esforzarse, con el descubrimiento de la vela. Por entonces la navegación era puramente fluvial y se llevaba a cabo entre puntos conocidos y durante el día por lo que no se necesitaban demasiados conocimientos para navegar ni tampoco luces para ver al llegar a la desembocadura de los ríos el hombre se da cuenta de que su periplo acuático se acaba por falta de capacidad de su nave y de conocimientos para alejarse más allá de aquello que conoce. Con el tiempo, el espíritu aventurero, la necesidad y la curiosidad hacen que el hombre se plantee algo más que atravesar o surcar un río y empieza a construir naves más grandes para afrontar mayores empresas. Un barco mayor puede llevar más carga y resistir mejor en el agua y por tanto puede surcar esa masa de agua enorme que el hombre ve al terminar de pasar el río. Hasta este momento es de suponer que los incendios no habían hecho acto de presencia y que solo el raro impacto de un rayo podía ocasionar un incendio en esas rudimentarias embarcaciones.
En la foto que sigue vemos a un nativo de las islas Fiji fabricando una canoa a partir de un tronco con métodos que se supone emplearon en los inicios de la navegación

Hasta aquí lo que se supone fueron los comienzos de la aventura marina del hombre y ya llegamos al tiempo del antiguo Egipto del cual data la embarcación más antigua que ha llegado a la actualidad
El antiguo Egipto El barco más antiguo que se conserva se encuentra en una especie de nave-museo situada en las cercanías de las pirámides de Guiza y pertenecía al faraón Queops y era una nave para ceremonias, los arqueólogos y estudiosos del tema y observando su arquitectura creen que incluso fue usada para navegar el buque que tiene 43,6 metros de eslora está datado en el año 2500 antes de Cristo (para lo sucesivo a.C) A continuación una foto de la barca de Queops en su emplazamiento

Los egipcios construyeron cantidad de buques para diferentes cometidos, (transporte fluvial de materias primas, buques pontones para transportar obeliscos y piedras, buques para navegar en mar abierto y naves de guerra). Sin embargo no dieron la importancia debida a la creación de una potente marina tanto mercante como de guerra y solo en momentos puntuales fabricaron los barcos necesarios destinados a un fin concreto así y sin contar los buques para la navegación fluvial y de cabotaje construidos para cortas singladuras y sin perder de vista la orilla o la costa lo egipcios construyeron buques de recreo y de guerra, los primeros para altos dignatarios destacando sobre todos ellos la nave del faraón lujosamente adornada y pintada, sobre la cual algunos historiadores comentan que Sesostris I faraón del imperio medio o Ramsés II el Grande del Imperio Nuevo pasaban revista a sus buques de guerra que tenían una cubierta corrida (principal) dos especies de torres situadas una a proa y otra a popa y una larga cubierta alta en el centro desde la cual los arqueros y lanceros combatían en las batallas. En la imagen que sigue podemos ver como eran los buques egipcios de guerra

Los hechos más notables egipcios en cuanto a marina mercante y de guerra de los cuales hay registros en tumbas y templos son principalmente tres: El primero (aproximadamente s.XVI a.C.) se puede ver en la tumba de Amosis hijo de Abana que durante el reinado de su tocayo el faraón Amosis I (1522-1527 a.C) llegó a ser jefe supremo de la marina de guerra egipcia (lo que hoy sería un almirante) Cargo conseguido por su valor en la guerra contra los hicsos de resultas de la cual se reunificó Egipto y comenzó el Imperio Nuevo. Una historia que en su día Minoru hizo sobre Amosis hijo de Abana en este sitio: http://www.dakclan.com/oldphpnuke/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&t=96 El segundo ocurrió durante el reinado de la mujer faraón Hatsepsut (1490-1468 a.C.) que ordenó una expedición al país de Punt (ese país cree que estaba al sur de Arabia o en las costas de Somalia) en busca de materias preciosas como aceites, ungüentos, marfil, ébano, piedra preciosas, etc. El viaje parece ser que resultó un éxito. El tercero ya más cercano está registrado en el muro exterior del segundo pilono del templo de Medinet Habu y relata el desarrollo de la primera batalla naval registrada de la historia en la cual el faraón Ramsés III derrota y expulsa a los Pueblos del Mar una coalición de países vecinos encabezada por los filisteos que pretendían conquistar Egipto. Aunque como ya se comentó los egipcios no desarrollaron una marina y descuidaron bastante el progreso de la construcción naval si llegaron a construir naves para la navegación de altura en algunas tumbas y templos hay registros de viajes a ultramar, no obstante los egipcios y aunque podían disponer de naves para el comercio hacia países lejanos adoptaron una cómoda postura procediendo a fletar buques de países amigos o aliados así fenicios, cretenses o filisteos entre otros llevaron cargamentos desde Egipto a otras tierras. Una foto de una maqueta de un buque egipcio para navegación en mar abierto.

Volviendo brevemente al tema que nos ocupa que son los incendios decir que para entonces y con la navegación de altura los peligros de incendio se hacían mayores, cocinar en los barcos y tener fuego para poder ver en las noches unido al calor que debía haber por las latitudes del Mediterráneo eran una fuente de riesgo constante eso sin contar los diferentes productos inflamables que los buques portaban (aceites, ungüentos, telas, etc.)
Otros pueblos Mediterráneos del mundo antiguo
Al tiempo y en el Mediterráneo otros pueblos (fenicios ,cretenses, griegos, etruscos, romanos, cartagineses y demás países ribereños) desarrollaban sus flotas mercantes y de guerra. En principio, los buques mercantes fueron mixtos y comenzaron a llevar a bordo hombres de armas y bastantes remeros para huir de los piratas, que comenzaban a aparecer por los mares, y a abordar esos buques mercantes para hacerse con su valiosa carga. Posteriormente y viendo que cada vez se necesitaban más soldados para combatir a bordo circunstancia que restaba espacio para la carga, se comenzaron a construir buques de guerra para combatir y perseguir a los piratas y para defenderse de los buques de países hostiles. Como en toda nueva tecnología los buques de guerra comenzaron a llevar un armamento cada vez más sofisticado, los arqueros comenzaron a usar flechas incendiarias, los buques de guerra fueron dotados de espolones, los griegos inventaron el famoso fuego griego y cada país fue ideando nuevas armas para hundir a los buques enemigos. También y ante el peligro de invasiones por mar se construyeron fortalezas en puntos estratégicos desde las cuales con ayuda de catapultas se lanzabas fardos incendiados sobre los buques atacantes. En la foto vemos el relieve de una nave fenicia

Las batallas navales comenzaron a ser frecuentes y la lucha por el dominio del mar era ya un hecho cierto. Salamina, Actium, Ecnome fueron batallas navales importantes que cambiaron el curso de la historia. En la primera los griegos derrotaron a los Persas en una batalla que fue la consecuencia de la derrota de Darío en Maratón, al querer el rey persa Jerjes vengar dicha derrota invadiendo Grecia. Una imagen de una triera griega

La segunda, librada por las naves de Octavio contra Marco Antonio y Cleopatra marcó el comienzo de la expansión del imperio romano. La tercera, no fue menos importante pues en ella los romanos vencieron a los cartagineses, la victoria sirvió para que Roma consiguiera la supremacía naval que serviría para poder llevar a Cartago a las legiones que derrotarían definitivamente a los cartagineses. Una imagen de birreme romana

Para entonces el fuego y el espolón eran los medios más eficaces de hundir una nave enemiga si no se podía abordar y tomar, cosa que por lo general era prácticamente imposible porque durante el combate se vertían sobre la cubierta teas ardiendo o los cuencos que contenían el fuego que de diferentes formas se lanzaba contra el buque enemigo (flechas y posiblemente pequeñas catapultas). De cualquier forma los incendios como acción de guerra eran normales en aquellos tiempos del mismo modo que los hundimientos por la acción del espolón, las peleas a bordo eran encarnizadas y al que perdía le esperaba un futuro poco halagüeño, la esclavitud o la muerte. Al margen de todo ello y como ya hemos comentado, los materiales usados en la construcción de los antiguos buques, (madera, lonas, cuerdas, etc.) eran por si solos un agente favorecedor de cualquier incendio a bordo y las luces que todo buque debía llevar, para ver en las maniobras o trabajos a bordo, con poca luz, estaban constituidas por teas, fanales o faroles, todas ellas alimentadas por algún producto graso, (aceite, grasa animal, petróleo, etc.) en el que se introducía alguna mecha que alimentada por el citado combustible, mantenía una llama encendida durante un tiempo que, dependía de los deseos de los tripulantes o de la cantidad de combustible que la improvisada lámpara podía contener. Como se puede ver, ya tenemos dos de los tres lados del triángulo de fuego que comentamos más arriba, (combustible y calor) el tercero, (oxigeno) esta en el aire que nos rodea, solo queda que por una circunstancia desgraciada se unan y ya tenemos el incendio. Es sencillo pensar, que en determinados momentos de mala mar, un buque se incendiara al caer sobre una cubierta parte del contenido de un farol o el mismo farol y se iniciase el tan temido incendio, si tenemos en cuenta que los medios para extinguir el mismo eran muy primitivos y el proceso era lento, (lanzar cubos por la borda, si los había, para llenarlos de agua y echarlo al fuego) además de la escasa preparación para afrontar una situación tan complicada, uno se puede imaginar el gran drama de aquellos navegantes que, para salvarse del fuego, debían lanzarse al mar y esperar que apareciese alguna tabla o resto que flotase y les sirviera de improvisado salvavidas, aún así y por entonces al igual que en cualquier naufragio por otras causas, la supervivencia en alta mar se tornaba casi imposible. Se ha tomado como ejemplo las civilizaciones mediterráneas, porque la historia tiene abundantes referencias al respecto y porque en otras latitudes las cosas en cuanto a barcos e incendios y salvo algunas diferencias eran similares.
Los años posteriores al nacimiento de Cristo
Los siglos posteriores a la caída del Imperio romano y hasta años posteriore al fin del primer milenio se caracterizaron por la decadencia de la navegación en el “viejo” Mediterráneo pero también por las aventuras marítimas de los pueblos escandinavos, los vikingos, los siglos VIII, IX y X son tiempos de las correrías de estos feroces guerreros En el año 789 saquean la ribera de Dorset en Inglaterra al igual que en el 793 en Northumberland. Posteriormente toman la isla de Mann a la que transforman en base de operaciones. En el año 843 llegan a las costas de Francia y asaltan Nantes donde asesinan al obispo Gunhard Un dibujo de una nave vikinga hecho según las descripciones de cómo eran los drakkar

Ahora una licencia entre histórica y jocosa. Para el año 844 ya bordean las costas de España e intentan atacar Gijón (pueblo de Minoru) pero los gijoneses los enostian y repelen el ataque (por lo visto la sidra era la verdadera poción mágica y no la mariconada esa que bebían Axteris y Obelix) Atacan las costas gallegas y llegan a Lisboa, siguen hacia el sur y remontan el Guadalquivir llegando hasta Sevilla donde al parecer son otra vez enostiados (esta vez es el jerez el que hace de poción mágica). En el año 846 sitiaron Paris. Llegaron a navegar por el Mediterráneo y se cree que también por el mar negro y durante el siglo X las costas españolas fueron visitadas por estos guerreros con cierta frecuencia (No tuvieron huevos a volver a Gijón los astures y esa “poción mágica” llamada sidra eran mucho pa ellos) En el siglo XI año 1066 la colonia de los vikingos asentados en Normandía al mando de su jefe Guillermo duque de Normandía llevaron a cabo una expedición para conquistar Inglaterra, Harald monarca inglés les salió al paso en Hastings pero fue derrotado y muerto Guillermo llegó a Londres y se hizo coronar rey (es el famoso Guillermo el Conquistador) Foto de nave Vikinga encontrada en buen estado y restaurada se puede ver en una de las salas del museo Bygdöy de Oslo

Los vikingos fueron grandes navegantes que cruzaron el mar en sus famosos y temibles Drakkar (dragones) de aspecto frágil y que hacia el año 1000 llegaron hasta la propia América no sin antes pasar y tomar posesión de Islandia y Groenlandia, Bjarni Herjulfson llegó hasta la península de Labrador situada en América del Norte y Leif Ericson hijo del famoso Eric el Rojo llegó hasta la Tierra de Baffin y hasta Virginia del Sur. Los problemas con el fuego no habían cambiado, los incendios a bordo seguían teniendo su origen en las mismas causas que en los tiempos precedentes, es más, como curiosidad decir que los vikingos tenían una costumbre que consistía en que una vez muerto el jefe, era incinerado a bordo de una de las naves, no se mucho más sobre el ritual, pero debía de ser similar con otros jefes y no se hasta que punto con los guerreros de menor rango, en todo caso posiblemente se hiciera una especie de ritual que suplieran modo y lugar de hacer los ritos funerarios.
Bizancio y los árabes
Bizancio Volvemos al Mediterráneo porque aunque hubo, tal y como ya comentamos, una época en que la construcción naval no avanzó demasiado ni hubo demasiados progresos en cuanto a ella ni al armamento usado si hubo otras civilizaciones que nacieron de las que habían desaparecido y Bizancio fue una de ellas. En Bizancio la cultura y el arte el genio y refinamiento de los romanos resurge de nuevo. Constantino emperador de Bizancio funda Constantinopla (actual Estambul) y mientras las hordas bárbaras asolan Europa en Bizancio reducto situado entre el mar Negro y el Mediterráneo florece y se desarrolla rápida y admirablemente, el idioma de este nuevo imperio es el latín y las viejas culturas griegas y romanas reverdecen de nuevo y lo que es mejor los bizantinos tienen presente que disponer de una buena flota es importante para ese desarrollo. Ya comentamos también que todo ello sucedió a partir de la decadencia del Imperio romano que una vez llegó a su más amplia extensión, descuido entre otras muchas cosas el progreso de su armada. La invasión de los pueblos bárbaros acabó con la concentración en las provincias de Oriente de todo aquello que pudo ser salvado del caos causado por Atila y sus hordas. Pero a partir del siglo VI una nueva amenaza se cierne sobre las culturas Mediterráneas, los árabes que a partir del siglo VII ya poseen y dominan Persia, Siria, Mesopotamia, Egipto, Sicilia, España y todo el Norte de África. Un grabado de una nave bizantina

En cuanto a nuevas innovaciones navales los árabes introducen la vela latina o triangular que pronto es adoptada por Bizancio y otros países ribereños. Los bizantinos en su continua lucha contra los árabes y buscan nuevas armas, durante sus trabajos de investigación descubren una nueva arma de gran poder destructivo y que está relacionada con los incendios, el “fuego griego” que consistía en vasijas de barro cocido rellenas de líquidos inflamables que al impactar en los barcos enemigos y romperse se incendiaban. Por este medio lograron éxitos notables, hasta que los árabes adoptaron a su vez el fuego griego y empezaron a cubrir sus cubiertas de arena con el fin de paliar los efectos de tan temible arma. Los buques al uso en Bizancio eran los dromones tanto mercantes como de guerra. Que con el tiempo fueron desapareciendo para dar paso a la famosa galera que nace con el objeto de dar protección a los dromones mercantes pero la galera acaba haciéndolos desaparecer y a partir del siglo XII el buque usado principalmente en el Mediterráneo es ya la “galera unirreme”. En la imagen una maqueta de un dromon bizantino

Los árabes Los árabes que por tierra habían conquistado vastos territorios cercanos a las costas del norte de África y parte de Europa se dieron cuenta de que estaban expuestos a las represalias por mar y construyeron las primeras flotas para defenderse de la amenaza que podía suponer la actividad de sus enemigos, principalmente Bizancio. Alejandría puerto ocupado por los árabes fue tomada por los bizantinos hacia finales del año 645 y esa ocupación constató su importancia al encontrarse cerca del primitivo canal de Suez (el año 644 ya llegaban naves cargadas de diversos productos) es entonces cuando resulta urgente para los árabes disponer de una flota para neutralizar las bases navales enemigas y especialmente las de Chipre isla que los árabes conquistan en el año 649 y en los astilleros de Akka comienzan a construir más buques con ayuda de los cuales acaban tomando toda la isla. Los árabes vencieron a Constante II Pogonato en la batalla naval de Finike en la costa de Licia en el año 655 y lo hicieron neutralizando la superioridad de sus adversarios transformándola en un cuerpo a cuerpo sin cuartel acercando las naves enemigas con garfios y arpones y abordándolas. En años siguientes corsarios y piratas árabes sembraron el terror por el mar Mediterráneo hasta que en el año 973 y de un modo espontáneo ceso considerablemente la actividad pirata de los árabes. Los árabes aportaron cosas importantes a la navegación, así el estudio de la astronomía y la actividad científica de los árabes llevó a la construcción del astrolabio (en árabe asturlab) instrumento que se puede considerar antepasado directo del sextante y con el cual se obtiene por observación directa la altura del sol o de una estrella en el horizonte así como el computo de las horas del día o de la noche. Nace también la brújula (en árabe hukk cuyo significado es frotar) El funcionamiento primitivo de la brújula consistía en un baso lleno de agua en el cual se echaba un trocito de madera en el cual hay una aguja a un tiempo toman un trocito de madera con la palma de la mano un trozo de piedra magnética y la aguja empieza a girar, una vez retirada la piedra la aguja marca con sus puntas el norte y el sur. Foto del anverso y reverso de un astrolabio que se conserva en el museo arqueológico de Madrid

En cuanto a los incendios y como ya dijimos más arriba el “fuego griego” y el lanzamiento de materias incandescentes además de los ataques con flecha, catapultas y balistas además de los abordajes con garfios y ganchos son los medios de combate en aquellos tiempos. Garfios y ganchos para los abordajes seguirían siendo usados durante siglos posteriores y hasta la llegada de los combates a larga distancia con cañones.
(Continuará)
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